EUCARISTIA
Hay quien duda de la presencia de Jesucristo en la eucaristía.
A todos esos les traslado la historia de mi amigo Justo.
En 1.970 Don Sebastián Hidalgo falleció en su "casona" de un pueblo de Extremadura. Fue persona cariñosa, entregada a los demás y en especial a los suyos. Quiso que siempre le recordaran y para ello colocó en la enorme vitrina de su casa 100 tazas iguales con la siguiente inscripción: "De vuestro Sebastián a mis descendientes. Cuando bebais, recordadme".
Y ahora voy a lo nuestro. Si mi amigo Justo Hidalgo recuerda y reza por su tatatarabuelo cuando mira y usa su taza, ¿como podemos dudar que Jesús, el Cristo que además era Dios, no pudiese decir al pan y al vino que "esto es mi cuerpo y mi sangre" y "haced esto en mi recuerdo". Yo lo comprendo. A El.
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