Saludo
Pasando unas vacaciones en Fuengirola mi hermana que vive allí nos anunció que el próximo sábado íbamos a comer con mi hermano y su novia a la que aún no conocíamos. Solo sabíamos que era de Suecia y sabía muy poco nuestro idioma. Que la saludáramos con un ¿cómo está usted?.
Llegamos al restaurante y a los pocos minutos se presentó mi hermano con su novia sueca.
Era alta, rubia, con unos ojos claros y un cuerpazo deslumbrante. Le dimos un besito en la cara y yo la saludé como me habían dicho. Solamente que no pude reprimirme y al saludo le dí una entonación diferente. En vez de decirle ¿como está usted?, le largué con total sinceridad un ¡ Como está usted!. Mi hermano se echó a reir.
A mi hermano que vive en Tenerife le encantan los boquerones. Ibamos en el avión y le llevávamos un kilo congelado. A mitad del recorrido la señora que se sentaba delante de nosotros se volvió y nos dijo: ¡Ay!, miren ustedes, parece mentira pero es como si estuviese lloviendo. Nosotros nos miramos y solucionamos el problema. Después, al recordarlo, nos reímos mucho.
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