domingo, 12 de julio de 2026

                                                            Catástrofes

 En estos días volvemos a encontrarnos con dos horribles sucesos: el doble terremoto de Caracas en Venezuela y el incendio en España, en Almería.

 Volvemos a las consideraciones de muchas personas y de algunos cristianos inclusive:¿Porqué Dios permite estas cosas si es omnipotente y además nos ama mucho?.

 Creo que Dios, desde que nos puso en la Tierra, lugar creado para nosotros los hombre y mujeres "a su imagen y semejanza", nos dejó el mayor bien, la libertad. Solo nos prohibió una cosa: No tocar ni acercarse al árbol del demonio. No tener nunca en nosotros el pecado de soberbia. No querer ser como dioses.

 Por desgracia para todos sus descendiente. nuestros primeros padres pecaron. Dios nos dejó vivir en este mundo y respetó para siempre nuestra libertad. 

 Si tenemos un accidente no es que Dios lo quiera, es que hemos usado mal de nuestra libertad. Nosotros u otras personas. Si hay un incendio es que alguien prendió fuego o es que la tormenta lanzó un rayo, Si hay terremotos es porque no  conocemos ni hemos estudiado bien la composición de nuestro planeta y hemos construido donde no se debía hacer y sin estructuras de suficiente solidez.Si hay epidemias es porque no hemos investigado lo necesario. 

 Y Dios llegó a mas en su respeto a la libertad humana. Siempre, a lo largo de la historia, se han cometido crímenes, guerras, abusos, muertes.......Y Dios siguió respetando nuestra libertad. Pero a pesar de todo no nos abandonó, nos dió muchas pistas: los mandamientos, los profetas, las señales de los  tiempos, etc. Y sobre todo nos dió a Jesús. 


                                                      Recuerdos escolares

 A todos nos habrá pasado en nuestros primeros tiempos escolares. Se estudiaba el catecismo en una época de excesivo catolicismo. Entre otras cosas recuerdo aquello de: "El Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios". Entonces son tres dioses, nos preguntaban. Y teníamos que responder a coro: "No, son tres personas distintas en un solo Dios verdadero". Como es lógico no entendíamos nada de nada.

 Después, ya mayores y con una mayor formación religiosa lo hemos llegado a comprender.

 La explicación es matemática y sencilla. Mejor que la del trébol con tres hojas.

 Tenemos un triángulo equilátero: Tres lados iguales.Tres ángulos iguales de 60º grados cada uno. Lado y ángulo Padre. Lado y ángulo Hijo. Lado y ángulo Espíritu Santo. En el centro del triángulo escribo DIOS. Tres verdaderos dioses en un solo Dios verdadero. Las matemáticas no mienten.