miércoles, 18 de marzo de 2026

                                                            Nuestra escuela (2)

 Los primeros alumnos debían echar a ovejas, burros y vacas de los campos de juego para poder celebrar partidos.

 Recuerdo que yo solía jugar con los alumnos de mi curso al balón durante los recreos. En cierta ocasión un alumno, Diaz Donaire, lanzó un balón tan medido y bien colocado que le hizo  exclamar ante la posibilidad facilona de que yo metiera gol: ¡Don Antonio, con la tarra!.

 Los primeros profesores de este colegio barrimos las clases, descargamos muebles y clavamos parte de la alambrada que al principio rodeaba la escuela Guadalupe.

 Finalmente es Miguel Lucas quien nos dice: Especial recuerdo de mi primer curso,(1964-1.965), cuando impartíamos Julio Fernández Casitas y un servidor las clases en una casa que había alquilado el colegio. Allí se instaló también el comedor y mientras nosotros dábamos clase, en otra habitación se cocinaba y se preparaba la comida. Apenas salíamos se disponían las mesas para comer. Al terminar, con toda rapidez, había que quitar platos y barrer para comenzar la sesión de la tarde.

 Quizás lo mas problemático era el recreo, pues al no disponer de patio, teníamos que llevar a los niños en rigurosa fila a la plaza junto a la iglesia parroquial. Allí venía la lucha con los niños, con la señora en la fuente y con el párroco que nos interpelaba cada vez que el balón caía dentro del recinto parroquial, deteniendo el balón que nos tocaba rescatar a nosotros, los maestros, no sin antes escuchar las reprimendas del señor cura. Y no digamos con las señoras que venían a llenar sus cántaros a la fuente pública ya que entonces San Roque no disponía de alcantarillado ni agua corriente.

 Entre aquellos alumnos guardo especial recuerdo de algunos que todavía me saludan y a los que he seguido en su evolución: Torrescusa, Miranda, Rodríguez Izquierdo, Tienza, Moreno Trejo Lolo, Castaño Carretero, Jiménez Muñoz. etc.

 Todavía me admiro yo mismo de la llamada clase de "Varia" que teníamos por las mañanas trasladados ya al pabellón A que entonces era el único edificio. Rodeado de mas de 100 alumnos tenía que enseñarles canto. Aquellos excesos los estoy pagando hoy con mi garganta resentida y gastada.

 Escena curiosa, por si no la recuerdas, era la hora de salir al recreo y contemplar a todos los alumnos haciendo "pis" a campo descubierto en los terrenos que hoy ocupan las "quinientas viviendas.

 Había mucho mas que contar. Muchas personas más que tendrían recuerdos y anécdotas curiosísimas. Basta por ahora con este botón de muestras de la historia viva de nuestra ESCUELA. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario