miércoles, 18 de marzo de 2026

                                                      Nuestra Escuela

 La historia de nuestra Escuela es la historia de sus gentes: de sus alumnos, profesores y personal no docente.

 Por eso, al pedirme que escribiera algo sobre la historia de la EGB, pensé que la historia viva estaba en las personas que, durante  esos años han entregado su vida a esta hermosa tarea.

 Pregunté a los primeros en llegar, a los pioneros. La primera respuesta me llega de Julio Fernández Casitas.

-Recuerdo de mis comienzos en la Escuela la entrega y disposición de todos para todo. De una manera especial recuerdo los pocos medios que teníamos y como, a pesar de ello, con ilusión, en el aspecto deportivo, conseguiamos tener los campos de deportes a punto, a base del trabajo de alumnos y profesores. Desde limpiarlos de piedras hasta fabricar las porterías con palos y cuerdas y pintar los campos cuando aún los terrenos no estaban explanados.

 Como anécdotas tengo varias. La primera es la del origen de los colores amarillo y negro. Un señor de Badajos nos regaló unas camisetas que tenían en el cuello y puños unas franjas amarillas y negras. Fueron las primeras que tuvimos. Cuando pudimos comprar otras, lo hicimos con esos colores.

 Otra. Teníamos costumbre de castigar cinco o seis por curso, los mas revoltoosos, a venir de una a tres horas castigados los jueves por la tarde, que era vacación. Y recuerdo que un jueves coincidió con la fiesta de San Isidro y me tocó a mí con los castigados. Mientras pasaban los romeros cantando nosotros estábamos allí y nadie se movió durante esas tres horas previstas hasta el final del castigo.

 Otra. Por falta de aulas en el Colegio, ya que solo estaba el pabellón A para Primaria y FP, se alquiló una casa en la  carretera de Madrid donde estábamos 3º y 4º (Miguel Lucas y yo).Esas mismas clases servían de comedor. Lo malo era el olor a garbanzos cuando entrábamos a las 3'30 de la tarde. Pero lo más curioso era que, como no había espacio para el recreo, trasladábamos a los niños a una explanada que aún hay junto a la iglesia de San Roque, donde jugaban al futbol y molestaban con las consiguientes greñas de Miguel Lucas y mias con el párroco porque caía la pelota en el patio de la iglesia.

 Miguel Caballero nos dice: Las "escuelitas". Así llamaban a nuestro colegio en los primeros tiempos. Las "escuelitas". Gracias al trabajo, a la ilusión y a la constancia de un grupo de hombre y mujeres, cada uno entregado a su tarea, aquellas "escuelitas de hace 25 años se han convertido en el Complejo Educativo que es ahora. Base de esta transformación fue el objetivo común que a todos nos guiaba: conseguir la mayor y mejor formación humana y cristiana en nuestros alumnos.

 Recuerdo con cariño a un alumno de aquellos tiempos. Se llamaba Expósito y estuvo todo un curso subiendo y bajando a cuestas a un compañero paralítico, Circujano. Salió un reportaje en Hoy con el título de "El Montacargas".

 Antonio Regalado, el mas veterano, nos cuenta lo que sigue: Recuerdo que en junio del 62, el P. Palencia habló con 40 maestros. Yo sabía que de ellos seleccionaría a unos cuantos. Mi sorpresa fue el día que nos convocó en el colegio de la calle Abril para hacer unas pruebas. A la hora convenida fuimos confluyendo maestros que nos conocimos pero que nunca esperábamos encontrarnos en aquel lugar. Fueron unas pruebas subjetivas muy  variadas. Nos prohibió que algunas recomendación llegara hasta él, que ya tendríamos noticias suyas, y que si no, en otra ocasión nos veríamos. Rafa de Miguel se presentó una mañana en bicicleta a decirme que el P. Palencia quería hablar conmigo. Nunca supimos los seis seleccionados  si estábamos contratados, lo que íbamos a cobrar, ni las horas que íbamos a estar en el Centro.

 Comenzamos las clases de 5º y 6º en unas aulas que nos cedió la Aneja en el `piso principal de la Escuela de Magisterio. Por febrero nos pasamos a Virgen de Guadalupe.

 Recuerdo que el traslado lo hicieron los alumnos y profesores. Tengo fotos que recuerdan la interminable hilera de alumnos cargados con mesas, sillas, encerados, y demás , atravesando las pasaderas del rio Rivillas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario